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🔸 La aeronave cayó en una zona montañosa de difícil acceso en Sulawesi del Sur; autoridades confirmaron que ninguna de las personas a bordo sobrevivió al impacto y ya investigan las causas del siniestro
#INTERNACIONAL | En Indonesia, un avión ATR 42-500 operado por Indonesia Air Transport se estrelló el 17 de enero de 2026 cerca del Monte Bulusaraung, en la provincia de Sulawesi del Sur, provocando la muerte de las 11 personas que iban a bordo, entre tripulación y pasajeros.
La aeronave, con matrícula PK-THT, realizaba un vuelo desde Yogyakarta con destino al Aeropuerto Internacional Sultan Hasanuddin en Makassar, cuando perdió contacto con el control de tráfico aéreo mientras se aproximaba al aeropuerto en una zona montañosa.
Equipos de búsqueda y rescate localizaron restos de la aeronave en las laderas del Monte Bulusaraung, a más de 1,500 metros de altitud, en un terreno abrupto y cubierto por niebla, lo que dificultó las labores de acceso. La operación fue desplegada por la agencia nacional BASARNAS, con apoyo de drones y equipos terrestres.
Las autoridades recuperaron al menos un cuerpo entre los escombros, mientras que los demás ocupantes fueron declarados muertos tras confirmar las condiciones del impacto y la distribución de los restos.
Entre los fallecidos estaban ocho miembros de la tripulación y tres pasajeros, incluidos funcionarios del Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca de Indonesia, que realizaban una misión de vigilancia marítima.
La Comisión Nacional de Seguridad del Transporte de Indonesia (KNKT) ha clasificado el accidente como un caso de vuelo controlado hacia el terreno (CFIT), lo que indica que el avión estaba bajo control antes de impactar el terreno, sin que hasta ahora se identifiquen fallas mecánicas o errores humanos como causa definitiva.
El gobierno confirmó que todas las tripulaciones cumplían con los estándares médicos aeronáuticos, y la investigación continúa para determinar las causas exactas del siniestro.
La tragedia ha generado consternación en Indonesia, donde la geografía montañosa y las condiciones meteorológicas adversas han sido factores recurrentes en accidentes aéreos en el pasado.





